Preguntas Frecuentes
Preguntas frecuentes sobre
cómo trabajamos y qué resolvemos
Alcance del servicio, metodología en terreno, sistemas de enfriamiento, normativa ambiental y capacitación. Todo lo que necesitas saber antes de contactarnos.
Tayr es una empresa de asesoría técnica especializada en el tratamiento de aguas y líquidos industriales. Nuestro trabajo se centra en análisis en terreno, diagnósticos, supervisión de procesos, informes técnicos, diseño de sistemas de tratamiento, dosificación de reactivos, capacitación operacional y seguimiento de parámetros en el tiempo. Comenzamos siempre desde el terreno: vamos a tu planta, tomamos muestras en condiciones reales y construimos el diagnóstico desde ahí. Si tu operación necesita análisis de fondo, un diagnóstico riguroso o un diseño fundamentado en datos reales, ese es exactamente nuestro rol.
Trabajamos con todo tipo de agua que intervenga en una operación: agua potable —donde contamos con personal certificado por el Ministerio de Salud para realizar análisis de calidad e informes—, agua de proceso, agua de enfriamiento, agua de calderas, condensados de vapor, salmueras, efluentes y RILES. Si un líquido entra, circula o sale de tu proceso, tenemos la capacidad técnica para analizarlo, diagnosticarlo y ayudarte a optimizarlo.
Nuestra experiencia abarca la industria salmonera, mitilicultora, pesquera, conservera y frutícola, plantas procesadoras de alimentos, agroindustria y cualquier proceso industrial que trabaje con agua de proceso y agua sangre, efluentes o sistemas de reutilización de agua de servicio. Contamos también con personal habilitado para gestión de agua potable, por lo que podemos acompañar tanto a industrias con exigencias ambientales de descarga como a instalaciones con requisitos sanitarios de suministro.
Es el punto de partida de todo proyecto. Vamos a tu planta, observamos el proceso real, tomamos muestras directamente en los puntos relevantes —entrada, proceso, descarga— y registramos las condiciones operativas del momento. Con esas muestras realizamos el análisis fisicoquímico: pH, DQO, DBO, sólidos suspendidos, turbidez, conductividad, cloro residual, carga microbiológica y otros parámetros según el tipo de agua y el objetivo del análisis. El informe resultante no solo reporta valores: los interpreta en el contexto de tu operación específica, identifica desviaciones y propone acciones concretas.
Sí. Cuando una operación necesita un sistema nuevo o una mejora sustantiva al existente, desarrollamos la ingeniería del tratamiento: seleccionamos el proceso más adecuado para las características reales del agua, diseñamos el flujo de tratamiento, dimensionamos los equipos clave y, cuando aplica, realizamos pruebas piloto o de laboratorio para validar la solución antes de escalarla. El resultado es un diseño fundamentado en datos reales de tu planta, no en parámetros estándar de catálogo.
La sobredosificación es uno de los problemas más frecuentes que encontramos al llegar a una planta, y ocurre porque los ajustes se hacen sin datos actualizados del agua real. En terreno aplicamos pruebas de jarra y curvas de dosificación para determinar la dosis óptima de coagulantes, floculantes, desinfectantes y antiincrustantes. También diagnosticamos desviaciones en el proceso que generan consumo innecesario o eficiencia reducida. Hemos logrado reducciones de hasta un 30% en el consumo de químicos en plantas salmoneras y conserveras, manteniendo o mejorando la calidad del efluente tratado.
Tiene dos componentes. El diagnóstico es una evaluación integral de tu sistema de tratamiento actual: identificamos brechas operacionales, incumplimientos potenciales o reales, y oportunidades de mejora. La capacitación está dirigida al personal operativo y de supervisión, y se dicta directamente en terreno o en las instalaciones del cliente. Abarca las normativas aplicables —DS N°90, DS N°609 y NCh 409—, la interpretación de resultados de laboratorio, los parámetros que deben monitorearse y los registros que exige una fiscalización. No es una capacitación genérica: la adaptamos a la realidad de cada planta.
Trabajamos en dos niveles. El primero es operacional: analizamos el agua del circuito, evaluamos si hay tendencia a incrustación o corrosión, proponemos el tratamiento químico adecuado y definimos un programa de monitoreo preventivo. Las señales de alerta típicas son aumento progresivo de temperatura de proceso, mayor consumo eléctrico en compresores o bombas, y depósitos visibles en tuberías e intercambiadores. El segundo nivel es de ingeniería: cuando el sistema requiere ser diseñado o rediseñado, elaboramos los planos de conexión, las especificaciones técnicas y los criterios de selección de equipos. En ambos casos, todo parte de un diagnóstico en terreno del estado real del circuito.
En Chile, el DS N°90 regula las descargas de RILES a cuerpos de agua superficiales y marinos; el DS N°609 regula las descargas a la red de alcantarillado; y la NCh 409 establece los estándares para agua potable. La normativa aplicable depende del punto de descarga y del tipo de proceso. Parte de nuestro trabajo es precisamente hacer ese diagnóstico normativo: identificar qué decreto aplica a tu operación, qué parámetros debes monitorear y con qué frecuencia, y qué registros debes mantener actualizados ante una fiscalización.
Sí. En esos casos activamos un protocolo de diagnóstico prioritario: visita en terreno inmediata, análisis de laboratorio acelerado e identificación del parámetro o proceso que está generando el incumplimiento. Luego proponemos un plan de corrección de corto plazo —que puede incluir ajuste de dosificación, cambio de reactivos o modificación operacional— y uno de largo plazo si el sistema requiere rediseño. El objetivo es que puedas presentar evidencia de mejora ante la autoridad sanitaria o ambiental en el menor tiempo posible.
Operamos a lo largo de todo Chile. Nuestra base está en el sur del país —con presencia frecuente en la Región de Los Lagos, Chiloé, Calbuco y Osorno—, pero llegamos a cualquier región donde haya una industria que necesite diagnóstico, optimización o cumplimiento normativo. El trabajo en terreno es la base de nuestra metodología: vamos donde está el proceso, sin importar la ubicación.
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